Responsabilidad Social

No todo ticket activa las obligaciones de VERI*FACTU

No todo ticket activa las obligaciones de VERI*FACTU

No todo ticket activa las obligaciones de VERI*FACTU

La futura implantación de VERI*FACTU, el sistema de facturación verificable impulsado por la Agencia Tributaria, continúa generando importantes dudas entre pequeños comercios, autónomos y actividades tradicionales donde todavía conviven cajas registradoras básicas, tickets simples y facturas manuales.

Sin embargo, una de las cuestiones que más confusión está generando es la siguiente: no todo ticket ni toda factura manuscrita implican automáticamente la obligación de utilizar un software adaptado a VERI*FACTU.

Nuevos plazos de adaptación a VERI*FACTU

El Real Decreto-ley 15/2025 ha ampliado los plazos inicialmente previstos para la adaptación de los sistemas informáticos de facturación regulados en el Real Decreto 1007/2023.

Con el nuevo calendario:

  • Las sociedades sujetas al Impuesto sobre Sociedades deberán adaptarse antes del 1 de enero de 2027.
  • Los autónomos y restantes obligados tributarios tendrán de plazo hasta el 1 de julio de 2027.

Esto implica que actualmente existe todavía un periodo transitorio que permite analizar cada situación concreta antes de adoptar decisiones precipitadas.

La clave no es el ticket, sino el sistema informático

Uno de los errores más habituales consiste en pensar que cualquier negocio que emita tickets o facturas está automáticamente obligado a implantar VERI*FACTU.

Sin embargo, la normativa no pone el foco exclusivamente en el documento entregado al cliente, sino en la existencia de un sistema informático de facturación que participe en:

  • La generación de facturas.
  • El almacenamiento de información.
  • La conservación de registros.
  • El procesamiento de operaciones.
  • La gestión de datos de facturación.

Y esta diferencia resulta fundamental.

Las facturas manuscritas no siempre activan VERI*FACTU

En determinados pequeños negocios todavía se utilizan facturas manuales o talonarios autocopiativos.

En estos casos, si no existe realmente un sistema informático detrás de la facturación, la obligación de adaptación puede no resultar exigible en los mismos términos.

La propia Agencia Tributaria ha empezado a reconocer esta situación en consultas recientes, como la Consulta Vinculante V0365-26, donde aclara que una factura manuscrita, por sí sola, no implica automáticamente la obligación de utilizar un sistema VERI*FACTU.

El verdadero problema: muchos negocios ya utilizan sistemas afectados sin saberlo.

Aquí aparece una de las cuestiones más delicadas.

Muchos negocios consideran que trabajan “de forma manual”, pero en realidad ya utilizan herramientas que podrían encajar dentro del concepto de sistema informático de facturación.

Por ejemplo:

  • TPV conectados a programas de gestión.
  • Aplicaciones de caja.
  • Software que conserva operaciones.
  • Sistemas que almacenan históricos o movimientos diarios.
  • Herramientas que permiten recuperar registros de facturación.

Y precisamente esos pequeños detalles técnicos pueden determinar la existencia o no de obligaciones derivadas de VERI*FACTU.

No todos los tickets son realmente facturas simplificadas

Otro foco importante de confusión afecta a los tickets de caja.

Muchas personas asumen que cualquier ticket equivale automáticamente a una factura simplificada, pero no siempre es así.

Existen cajas registradoras tradicionales que únicamente generan justificantes básicos con fecha, hora e importe, sin incorporar todos los requisitos exigidos por el Reglamento de facturación.

Cuando esto ocurre, el documento emitido puede no tener legalmente la consideración de factura simplificada.

Y esto también afecta directamente a las obligaciones relacionadas con VERI*FACTU.

Hacienda pone el foco en la trazabilidad de la información

Todo ello no significa que pequeños comercios o autónomos queden fuera del nuevo sistema de control fiscal.

La finalidad de VERI*FACTU es reforzar:

  • La trazabilidad de las operaciones.
  • La conservación de registros.
  • La inalterabilidad de la información.
  • La prevención de dobles contabilidades o manipulaciones posteriores.

Por ello, el análisis ya no se centra únicamente en el papel entregado al cliente, sino en cómo se generan, almacenan y conservan internamente los datos de facturación.

Aprovechar el periodo transitorio para revisar cada situación

En estos momentos, lo más recomendable es aprovechar el periodo transitorio para analizar cómo funciona realmente cada negocio.

En algunos casos será suficiente adaptar el software existente. En otros, puede resultar conveniente sustituir determinados sistemas o revisar si realmente existe una obligación de adaptación en función de la operativa concreta.

Lo importante es evitar generalizaciones y entender que, en materia de VERI*FACTU, pequeños detalles técnicos pueden cambiar completamente el escenario fiscal aplicable.

En nuestro despacho profesional asesoramos a empresas, comercios y autónomos en la revisión y adaptación de sus sistemas de facturación a las nuevas obligaciones derivadas de VERI*FACTU y la normativa de facturación electrónica.